¿QUÉ NOS DICEN LAS PERSONAS AFECTADAS POR CEGUERA O VISIÓN BAJA?





DIEGO BENÍTEZ

Tiene 10 años, nació el 10 de mayo de 1994 en Villa Las Mercedes de San Pedro. Diego nació ciego y fue operado tiempo atrás en un Hospital del Estado, en donde fueron extraídas las cataratas de sus dos ojos, pero al no colocársele los lentes intraoculares, continuó ciego.

Los padres de Dieguito estaban separados. Su padre sufría también de problemas de la vista, quien al estar en éstas condiciones ha perdido esperanza por la vida y es así que nunca buscó ayuda para Dieguito.

Los Promotores de Salud Ocular fueron los que llegaron hasta Dieguito y un tío lo acompañó para que fuera atendido y posteriormente operado durante la Campaña Quirúrgica en Colonia Volendam.

Los familiares de Dieguito son de escasos recursos, por esto, la Colonia Volendam se sensibilizó ante el problema y costearon la cirugía.

Antes, Diego estaba con un rostro triste, pero con la realización de la cirugía de ambos ojos y la colocación de los lentes intraoculares, fué operado y la sonrisa regresó a su rostro y al de sus familiares.

HISTORIA DE LOS HERMANOS MARECOS

En el 2004, llegaron al Programa Visión 4 hermanos ciegos desde el nacimiento y forman parte de 14 hermanos, Mirna con 25 años, Maximino con 23 años, Ismael con.

13 años y Sebastiana con 5 años.

Ellos fueron operados de catarata congénita en el mismo año. Hoy Sebastiana e Ismael están integrados a una escuela pública, en cambio Maximino y Mirna no pudieron ir a la escuela cuando eran niños a causa de su ceguera y actualmente desean estudiar pero en su comunidad no tienen una escuela para alfabetización.

RODRIGO AYALA

Rodrigo Sebastián Ayala, de 1 año y siete meses de edad, nació con Catarata Congénita.

A través de su tía; su padre, con mucha ilusión lo acercó hasta la Fundación Visión y, mediante un estudio, se le diagnosticó dicho problema.

Sin pérdida de tiempo, se le fijó fecha para la cirugía sin costo para la familia; no hubo mayor milagro que éste, pues existen personas que luchan mucho tiempo para conseguir una cirugía como ésta y no lo consiguen.

Gracias a Dios y a la Fundación Visión se hizo posible este milagro para la vida del pequeño Rodrigo.

En la misma semana se programó para la cirugía, el padre de Rodrigo, sufre un accidente fatal que tomó de sorpresa a todos. En medio de la alegría por Rodrigo, de poder tener una oportunidad de ser una persona productiva para la sociedad y poder servir a Dios mediante la visión recuperada, se sintió también la congoja de la pérdida de un ser querido.

Queda el profundo y sincero agradecimiento a la Fundación Visión y a todos los que la componen por ésta obra de amor realizada con Rodrigo.

Gracias

Lic. Zulma Díaz
Fundación Visión
Asunción - Paraguay