¿CÓMO APRENDER CON INICIATIVAS YA PROBADAS?
CRECER NO, ... DESARROLLARSE
Con la oportunidad que mi actividad en prevención de ceguera me brinda de visitar varios proyectos en Latino América, he podido observar que para que un proyecto tenga éxito y evite en lo mayor posible complicaciones y tropiezos, hay que sentar bases sólidas. He aprendido que el éxito en cada momento de la vida no está en crecer, peor crecer desordenadamente, lo importante es desarrollarse con solidez.
Paso a explicar lo que pretendo transmitir en este artículo, para que los proyectos, cualquiera sea su naturaleza, vayan paso a paso en todo el proceso de su expansión.
En la parte concreta de Salud Ocular, existen muchos proyectos, en especial de catarata, que pretenden hacer un número alto de cirugías y que poseen una infraestructura física grande, equipamiento bastante completo y cirujanos expertos. Esto no es suficiente para tener éxito con su objetivo de realizar un alto número de cirugías. La mayoría de veces no vemos que el asegurar el volumen adecuado de pacientes para lograr nuestras metas es lo más difícil y esto en gran parte de las ocasiones depende de todo un equipo de trabajo como asistentes oftálmicos, enfermeras, promotores de salud ocular y oftalmólogos comprometidos.
Creemos que una infraestructura bonita y en especial grande, muchos consultorios, varios quirófanos y un equipo médico sofisticado por si solos, no aseguran contar con el número adecuado de pacientes, craso error, esto lo único que nos llevará es, a subir los precios de los servicios para poder solventar una entidad tan grande que consume muchos gastos, pero no genera todos los ingresos esperados.
Hay que aprender a desarrollarse, exactamente igual que lo que sucede con nuestros hijos, paso a paso, priorizando las necesidades, sembrando amor en cada acción que hacemos, transmitiendo ese amor y cariño al proyecto y a todo nuestro personal, demostrando con el ejemplo que estamos en equipo tratando de llegar a un objetivo específico para contribuir a un objetivo general, cuidando como un tesoro muy preciado lo ya aprendido y obtenido.
Todo lo mencionado antes tiene una palabra y acción clave, PLANEAR. Si no nos trazamos un objetivo y armamos una estrategia para saber donde estamos y donde queremos ir no podremos cumplir esas metas, o de pronto podemos cumplirlas, pero con una estructura muy débil que cualquier sacudón nos termine de derrumbar. Debemos hacer un diagnóstico perfecto, sincero y realista de la situación actual, conocer y saber poner los límites para desarrollarnos respetando las diferentes etapas por las que todo proceso debe pasar.
Por esto, estimados colegas, aprendamos a crecer en nuestros proyectos de prevención de ceguera, no pretendamos tener todo en un solo momento o peor aún cubrir todos los espectros de la salud ocular de un solo golpe. Si deseamos hacer un programa de catarata, hagámoslo bien y luego una vez este se encuentre sólido pasemos a un programa de errores refractivos, retinopatía diabética o cualquiera de estos que para nuestra realidad sea la prioridad.
No queramos crecer por crecer, debemos crecer para tener un desarrollo sólido, real y eficiente.
Felipe Chiriboga Acosta
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