¿CÓMO APRENDER CON INICIATIVAS YA PROBADAS?
ACERCÁNDONOS MÁS A LA COMUNIDAD
Por varios años en el pasado, la Fundación Oftalmológica del Valle de Yaruquí-Ecuador realizó brigadas oftalmológicas en varios pueblos o ciudades alejadas de su Centro Base para detectar y captar pacientes con patología oftalmológica, en especial catarata.
Habitualmente del grupo examinado, un 10% de los casos era diagnosticado como positivos de catarata y citados para realizar cirugía. Para esto, la comunidad visitada tenía que organizarse y buscar la manera de llegar hasta la Clínica de Ojos viajando, dependiendo de la localidad seleccionada, unas dos, tres y hasta cinco horas para recibir la atención requerida. Nuestra experiencia fue que, menos de la cuarta parte de los pacientes citados llegaba a la consulta o cirugía programada.
Después de trabajar arduamente, muchas veces dejando de compartir fines de semana con la familia, todas las personas involucradas en estas jornadas rurales, fuimos desengañándonos de este trabajo y esfuerzos, que no eran bien compensados con la asistencia masiva de los pacientes citados.
Se decidió cambiar la estrategia y ésta lección es la que queremos transmitir en este artículo a los fieles lectores del Boletín VISIÓN 2020 Latinoamérica. Debemos hacer evaluaciones de la productividad y logros de nuestro trabajo, sea el área que fuere. En nuestro caso, aprendimos que en nuestro país, con una comunidad empobrecida, con otras prioridades mayores que la salud visual, peor aún si el problema es del anciano, no nos funcionó el esperar que los pacientes lleguen a la Unidad de Ojos de la “gran ciudad” en busca de su tratamiento. Aprendimos que nosotros debíamos trasladarnos con atención integral más cerca de la comunidad.
En la actualidad, equipamos con consultorio y quirófano dos unidades oftalmológicas en dos ciudades muy desprotegidas de este servicio en el país, una en el área andina indígena de la sierra y la otra en la zona costera norte, a dos y cinco horas de distancia de nuestra Clínica Base respectivamente.
Regularmente, dos veces al mes, brindamos la atención en su propia región. Son dos años los que llevamos utilizando ésta nueva estrategia de Salud Ocular Comunitaria, ha funcionado de buena manera y se ha incrementado el flujo de pacientes tanto para consulta como para cirugías. Un punto muy importante es que el paciente de la zona favorecida con la atención, identifica las Unidades Satélites de la Fundación como algo permanente, adquiere confianza en su servicio, sabe que ante cualquier complicación o requerimiento de cirugía de ese mismo paciente o de algún familiar, estaremos con nuestro Centro en el mismo lugar, prestos para satisfacer su necesidad.
Si hay algo importante que debemos saber para montar un proyecto o programa, es conocer la realidad de cada lugar y la idiosincrasia de su gente. Si sólo pensamos en lo más cómodo para nosotros y qué es lo más “conveniente” para uno mismo o su equipo de trabajo, puede llevarnos al fracaso. Si queremos iniciar un programa de salud ocular, debemos fijarnos metas y estrategias muy claras, pero también debemos controlar y monitorear sus resultados en número y calidad.
Dr. Felipe Chiriboga
Director
Fundación Oftalmológica del Valle
Ecuador
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